Catálogo

El Prójimo

Es en la presencia del otro que nos entendemos. Al ser testigos de una sonrisa, un lamento, un mirada distante o una mirada profunda, se aprende un poco más sobre la naturaleza humana. El retrato enseña sobre esa pluralidad del alma, no necesariamente como una alusión a lo espiritual, sino como la esencia, algo que compartimos con cada prójimo, independientemente de su nacionalidad, género, edad o etnia.

Los retratos seleccionados para componer esta serie se pasean por picos y abismos de la condición humana, en una búsqueda que no tiene principio ni fin. Algunos de los retratados sabían de la presencia de la cámara, e tal vez hayan ensayado para mostrar una cara que los representase bien. Otros, sin embargo, estaban completamente ausentes de la existencia de un observador, que, atento, intentaba extraerles dicha esencia; vano intento, dado que el alma jamás se muestra por entero, pero el intento es !5 válido, al capturar, en un brevísimo instante, algunos de los colores refractados por este prisma orgánico.

 

“Los retratos son el espejo del cuerpo del artista, personajes prestados como su alter ego. Surgen como frutos del ambiente, criaturas simbióticas, transeúntes sumergidos, reflexivos en una conexión filosófica a la que Schietti también se impone, analizando el destino en busca de una transcendencia urgente transcendencia. Lo que indica la cualidad esencial de los espacios en la definición del carácter humano y a controversia inherente al paisaje.” (Ralph Gehre)